Sophie Chiropracteur Paris

Quiropráctico para Reflujo del Bebé en París

El reflujo gastroesofágico (RGE) es uno de los motivos de consulta más frecuentes en bebés. Regurgitaciones abundantes, llanto después de las comidas, trastornos del sueño... estos síntomas preocupan naturalmente a los padres y afectan la vida diaria de toda la familia.

Como quiropráctica formada en atención pediátrica, Sophie Baltaci ofrece un enfoque suave y natural para aliviar el reflujo de su bebé. En su consulta del distrito 2 de París, utiliza técnicas específicamente adaptadas a los recién nacidos para favorecer un mejor confort digestivo.

Nuestra consulta ofrece una atención integral del bebé. Descubra también nuestra página dedicada a la quiropráctica para bebés, así como nuestro enfoque para los cólicos del lactante.

Reconocer el Reflujo en Su Bebé

El reflujo del bebé puede manifestarse de diferentes maneras. Es importante saber reconocerlo para actuar rápidamente.

Reflujo visible (regurgitaciones)

El reflujo visible (o exteriorizado) es el más fácil de identificar. Su bebé regurgita frecuentemente después de las comidas, a veces en chorro. La leche sube del estómago a la boca, a menudo acompañada de malestar visible: llanto durante o después de la toma, agitación, espalda arqueada. La ropa y los baberos se ensucian regularmente. Este tipo de reflujo, aunque espectacular, suele ser menos preocupante que el reflujo silencioso.

Reflujo silencioso

El reflujo silencioso (o reflujo interno) es más difícil de detectar porque el contenido gástrico sube al esófago sin ser expulsado por la boca. Los signos incluyen: llanto frecuente e inexplicable (especialmente acostado), trastornos del sueño, rechazo a alimentarse o tomas agitadas, ruidos de deglución entre comidas, congestión nasal crónica y a veces hipo frecuente. Este tipo de reflujo puede ser doloroso porque la acidez irrita la mucosa esofágica sin ser evacuada.

Señales de alerta

Ciertos signos requieren atención médica urgente: pérdida de peso o estancamiento de la curva de crecimiento, presencia de sangre en las regurgitaciones, rechazo total a alimentarse, dificultades respiratorias o apneas, fiebre asociada a las regurgitaciones. Estos signos pueden indicar un RGE patológico que requiere tratamiento médico específico. La quiropráctica interviene como complemento y no como sustituto del seguimiento pediátrico.

Comprender las Causas del Reflujo del Bebé

El reflujo gastroesofágico (RGE) en bebés es frecuente durante los primeros meses de vida. Varios factores pueden contribuir a ello.

Inmadurez del sistema digestivo

En el recién nacido, el esfínter esofágico inferior (el músculo que cierra la entrada del estómago) aún es inmaduro. Esta válvula no sella perfectamente, lo que permite que el contenido gástrico suba fácilmente. El estómago pequeño del bebé, en posición más horizontal que en el adulto, también favorece las regurgitaciones. Esta inmadurez es fisiológica y tiende a resolverse naturalmente entre los 12 y 18 meses, cuando el niño se mantiene más erguido y el sistema digestivo ha madurado.

Factores posturales y estructurales

El parto, ya sea por vía vaginal o por cesárea, puede generar tensiones en el cráneo, la columna cervical y el diafragma del recién nacido. Estas tensiones mecánicas pueden alterar el funcionamiento del nervio vago, que desempeña un papel esencial en la regulación de la motilidad digestiva. Un diafragma tenso o una irritación cervical alta también pueden contribuir a mantener o agravar los síntomas de reflujo. Es precisamente sobre estos factores estructurales donde la quiropráctica puede actuar eficazmente.

El Enfoque Quiropráctico del Reflujo

La quiropráctica ofrece un enfoque complementario suave y sin medicamentos para ayudar a aliviar el reflujo del bebé. Sophie Baltaci utiliza técnicas específicamente adaptadas a los bebés.

Un enfoque suave y adaptado

Todas las técnicas utilizadas en recién nacidos son extremadamente suaves. La presión ejercida nunca supera la que aplicaría cómodamente sobre su párpado cerrado. No hay ningún crujido ni manipulación brusca. Sophie Baltaci trabaja sobre las tensiones musculares y articulares del diafragma, la columna torácica y el abdomen para favorecer una mejor motilidad digestiva y reducir la presión sobre el estómago.

Técnicas craneales

El cráneo del recién nacido presenta zonas de flexibilidad (fontanelas y suturas) que pueden verse afectadas por el parto. Las tensiones craneales pueden alterar el funcionamiento del nervio vago, que regula directamente la digestión. Mediante técnicas craneales muy suaves, Sophie Baltaci ayuda a liberar estas tensiones y restaurar una función nerviosa óptima. Este enfoque es particularmente eficaz cuando el reflujo está asociado a un parto difícil o instrumentado (ventosa, fórceps).

Consejos para los padres

Más allá del tratamiento en consulta, Sophie Baltaci acompaña a los padres con consejos prácticos: posiciones óptimas después de las comidas (inclinación de 30 grados), técnicas de porteo que favorecen la digestión, ritmo y fraccionamiento de las comidas, posiciones seguras y favorables para dormir. Estos consejos forman parte integral del tratamiento y contribuyen a mantener los resultados obtenidos en las sesiones.

El Recorrido de Atención en Nuestra Consulta

Primera consulta

En la primera visita, Sophie Baltaci realiza una evaluación completa de su bebé: historial del embarazo y parto, hábitos alimentarios, frecuencia e intensidad del reflujo, posición para dormir. Luego realiza un examen suave del cráneo, columna cervical, diafragma y abdomen para identificar las tensiones que pueden contribuir al reflujo. Si el tratamiento está indicado, la primera sesión de cuidados puede realizarse el mismo día.

Seguimiento y acompañamiento

El seguimiento se adapta a la evolución de su bebé. Las sesiones generalmente se espacian una o dos semanas. Sophie Baltaci evalúa los progresos en cada visita y ajusta el tratamiento en consecuencia. También le proporciona consejos prácticos sobre la posición después de las comidas, técnicas de porteo y alimentación. El objetivo es lograr una mejora duradera en el menor número de sesiones posible.

Resultados Observados

La mayoría de los padres reportan una mejora significativa del reflujo de su bebé después de algunas sesiones de quiropráctica. Las regurgitaciones disminuyen en frecuencia y volumen, las comidas se vuelven más tranquilas, el sueño mejora y el bebé parece en general más relajado. Los estudios muestran que el 70 al 80% de los bebés con RGE funcional responden positivamente al tratamiento quiropráctico, con resultados a menudo visibles desde las primeras sesiones.

¿Cuándo Consultar a un Quiropráctico por Reflujo?

La quiropráctica puede ayudar a su bebé en las siguientes situaciones:

  • Regurgitaciones frecuentes después de las comidas a pesar de las adaptaciones alimentarias
  • Llanto durante o después de las tomas, bebé que arquea la espalda
  • Trastornos del sueño relacionados con el malestar digestivo
  • Sospecha de reflujo silencioso (llanto inexplicable, rechazo a comer)
  • Parto difícil o instrumentado (ventosa, fórceps, cesárea)
  • Tortícolis congénita o asimetría craneal asociada al reflujo

Preguntas frecuentes sobre el reflujo del bebé

¿A partir de qué edad puede un bebé consultar a un quiropráctico por reflujo?
Un recién nacido puede ser atendido por un quiropráctico desde los primeros días de vida. Cuanto antes se inicie el tratamiento, más rápidos serán los resultados. No hay edad mínima para consultar.
¿Es seguro el tratamiento para mi bebé?
Por supuesto. Las técnicas pediátricas utilizadas son extremadamente suaves. La presión ejercida es comparable a la que aplicaría cómodamente sobre su párpado cerrado. No hay ningún crujido ni manipulación brusca.
¿Cuántas sesiones se necesitan para el reflujo?
Para el reflujo del bebé, generalmente son suficientes de 2 a 4 sesiones espaciadas una o dos semanas. La mejoría suele notarse desde la primera o segunda sesión.
¿Se necesita receta médica para consultar?
No. El quiropráctico es un profesional de atención primaria. Puede consultar directamente sin receta médica. Sin embargo, si su pediatra ya ha realizado un diagnóstico, no dude en traer los resultados.
¿La quiropráctica también puede ayudar con los cólicos?
Sí, ambos problemas suelen estar relacionados. Las tensiones que contribuyen al reflujo también pueden causar cólicos. La quiropráctica trata al bebé de forma global, lo que puede mejorar ambas condiciones simultáneamente.
¿Se puede combinar quiropráctica con tratamiento médico antireflujo?
La quiropráctica no sustituye al tratamiento médico, sino que lo complementa. Si su pediatra ha prescrito un tratamiento antireflujo, siga con él. La quiropráctica actúa sobre los factores mecánicos y puede ayudar a reducir la dependencia de medicamentos a largo plazo.
¿Cómo se desarrolla una sesión con un recién nacido?
Los bebés reaccionan de manera diferente. La mayoría permanecen tranquilos o incluso se duermen durante la sesión. Se aconseja venir con el bebé alimentado y cómodo en un momento tranquilo del día.
¿Las sesiones están cubiertas por el seguro?
La quiropráctica no está cubierta por la Seguridad Social francesa, pero muchos seguros complementarios cubren las consultas quiroprácticas, incluidas las pediátricas. Le entregamos una factura para su seguro después de cada sesión.

Alivie el Reflujo de Su Bebé

Si su bebé sufre de reflujo, Sophie Baltaci le recibe en su consulta de quiropráctica en el distrito 2 de París para una atención suave y personalizada. Las técnicas utilizadas están perfectamente adaptadas a los bebés y buscan mejorar su confort digestivo de forma natural. No espere a que la situación empeore: una intervención temprana permite obtener resultados rápidos.

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